Inundaciones catastróficas en Perú

Inundaciones catastróficas en Perú

A toda la familia redentorista:

Gracias por el cariño, la oración y la preocupación por el Perú. Nos llegan muchas llamadas y cartas interesándose por nuestra situación. Comenzaré diciendo que los Redentoristas estamos bien, pero el país es una catástrofe y un caos: inundaciones, carreteras cortadas, 160 puentes caídos, 78 muertos, cientos de desaparecidos y escasez de productos básicos. Eso se ha visto en los noticieros de la televisión de España y de todo el mundo.

Lo bueno  ha sido la respuesta solidaria y generosa de la gente, tanto en dinero como en comida, conservas, ropa, agua embotellada, papel higiénico, pañales, etc. Y lo malo el pillaje y el aprovecharse  de la desgracia ajena. Sobre todo, la subida del precio del agua y su transporte a las casas. Lo  más indignante: las compañías aéreas subieron el precio de los billetes de 80 a 500 dólares.

En Piura: el Santuario está bien así como la comunidad de los Algarrobos. Siguen anegados y además en esta parroquia  algunas capillas se han caído. Todos  sufren los males de la ciudad: calles  inundadas con agua del río y de los desagües, mosquitos y amenazas de epidemias: dengue, chikunguña, zika, cólera…

En Trujillo: inusuales lluvias torrenciales debido a que el agua del mar está a 30 grados, 10 más de lo normal. Casa e iglesia están rodeadas de agua y lodo procedente de un huayco (deslave) que arrasó un cementerio. A la secretaria y a la cocinera se les ha caído la casa.

En Otuzco: el problema son los continuos cortes de carretera y los destrozos en los pueblitos que pertenecen a la parroquia. Los PP están llevando toda la ayuda que pueden.

En Lima: nuestra casa y la comunidad están bien, sin más inconvenientes que algunos cortes de agua y la subida de los precios de los alimentos. Pero hay zonas cercanas de nuestra diócesis que son de las más castigadas. A ellas hemos hecho llegar nuestra ayuda: unos 4 mil euros  y 5  camionetadas de alimentos y cosas necesarias… La gente no cesa de traer ayuda y ofrecerse como voluntarios, sobre todo los jóvenes, con nuestros estudiantes a la cabeza.

En Cieneguilla: nuestra casa de retiro ha sufrido serios  destrozos. El caudal del río Lurín era tal que se llevó el puente de entrada y todas las rocas que habíamos puesto en la ribera en el mes de noviembre.

En la margen derecha el río se habrá llevado entre 5  y 8 metros de tierra a todo lo largo de la finca, más cuatro cuartos de baño  y parte de los juegos de los niños cuyo terreno está totalmente anegado.

Gracias a Dios, el personal está bien y con ánimo para enfrentar la situación. El río se llevó  también varios trechos de la carretera y sólo podemos llegar caminando 1 km y cruzando por el puente de un vecino que aún resiste. Si se cae, tendremos que comprar un helicóptero para poder llegar.

Todos los restaurantes y casas de recreo de la zona han tenido que cerrar. Nosotros también hemos cancelado los retiros y jornadas hasta nuevo aviso. Los que están felices son los patos, las gallinas y los pavos reales que campan a su regalado gusto por todo el terreno. A las viviendas, salones, capilla  y cuartos no les ha pasado nada.

Hay que esperar un tiempo prudencial hasta que la situación se estabilice para poder evaluar  bien las pérdidas y emprender un plan de restauración.

Gracias a todos. Les informaremos sobre cómo se va presentando la situación.

Que Dios los bendiga

Francisco Moreno Rejón

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