encuentro con la cruz, que se toca y se lleva, se transforma en un encuentro interior con Aquel que en la cruz murió por nosotros. El encuentro con la cruz suscita en lo más íntimo de los jóvenes el recuerdo del Dios que quiso hacerse hombre y sufrir con nosotros». Por ello parece necesario y oportuno ofrecer esta posibilidad a los jóvenes, de tocar, llevar y besar la Cruz, pues es allí donde la fe se hace más palpable, más sensorial, más cercana.

Esta cruz será llevada en procesión el Viernes Santo por las calles de Madrid para que sea aclamada y venerada. Y luego continuará su andanza misionera por otras diócesis cumpliendo, además de su anuncio pascual, su sentido principal: celebrativo y de convocatoria; dirigida de manera especial, aunque no exclusiva, a los jóvenes. Una celebración y una convocatoria que nos preparan y anticipan ya la gran celebración y gran convocatoria de la Jornada Mundial de la Juventud, Madrid 2011, en la que se espera que unos dos millones de personas lleguen a nuestro país con motivo del encuentro con el Papa. Será ésta una oportunidad más de hacer realidad el lema que nos convoca: «arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe» (Col 2,7).

Víctor Chacón Huertas