Misión de los Jóvenes "Espino 2010"
Tuvo lugar en el Monasterio del Espino del 18 al 25 de julio

Ha sido un Espino de los que dejan huella. Un Espino dedicado a la comunidad, en el que no se han compartido teorías sino experiencias. Y un Espino que ya ha dado sus frutos: nuestras comunidades de jóvenes han salido renovadas y fortalecidas de esta semana de Misión.

La Misión de los Jóvenes de El Espino 2010 se ha celebrado del 18 al 25 de julio, bajo el lema ‘Une-t’. El puzzle ha sido el símbolo y el icono de la invitación que nos hace el Señor a vivir en comunidad, y a desarrollarnos en ella como misioneros. Cada persona es como una pieza de un puzzle, con sus pestañas y sus agujeros. Tenemos cualidades y valores, que encajan perfectamente con las personas que nos rodean. Nuestra vida enriquece y mejora el momento presente. Pero también necesitamos que los demás llenen esos agujeros que nos recuerdan que hemos sido diseñados para encajar en nuestra familia, entre nuestros amigos, en la sociedad y en el mundo. Nos falta algo y tenemos algo que entregar: Cristo nos ofrece ser Iglesia para encajar en un mundo que puede ser transformado por la fuerza del amor y la comunión.

Me gustaría destacar una pieza clave: Jesús. En la iglesia gótica del Espino, el sagrario se encontraba dentro de una pieza que deseaba enajar con cada uno de los jóvenes y redentoristas que participaban en la Misión. A lo largo de los días de Misión fuimos desgranado, a través de la reflexión y el diálogo, diferentes aspectos de la vida en comunidad: la comunión, el testimonio, el servicio, la celebración de la fe, la conversión (metanoia) y la entrega generosa que celebramos en cada Eucaristía.

Como he dicho, este Espino ya ha dado sus frutos. Los que llegaron debilitados por problemas internos se han ido unidos, los que no habían pensado en su situación han regresado comprometidos con fortalecer sus dones y trabajar las debilidades. Los acompañantes realizaron un camino de unión y de trabajo en equipo muy imporante. Ellos mismos han expresado cómo día tras día se enriquecían más de los encuentros diarios, y creo que en todos ha nacido una apuesta firme por exportar a sus comunidades esta dinámica. Los Redentoristas, laicos y religiosos, y la Oblata que nunca nos falla, estamos convencidos de que Dios también ha cruzado en medio de nosotros abriéndonos a una apuesta mayor por los jóvenes y la misión.

Laureano Del Otero, CSsR

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El 24 de julio, sábado de la Misón de los Jóvenes, el programa de Radio María "Mundo inmigrante: corazones sin fronteras" –presentado por el P. Marek Raczkiewicz y por Lucrecia Gayoso– dedicó una gran parte de su emisión al Espino 2010. Distintos redentoristas y laicos intervinieron a lo largo del programa, pero sobre todo lo hicieron los jóvenes, que compartieron con los oyentes lo especial de esta misión, que ofrece una experiencia auténtica de encuentro con Cristo.

El programa puede escucharse aquí:

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