ueron las noches con los Gaudeamus “galaicos” en torno a queimadas (de las que son auténticos maestros los laicos que acudieron de Vigo) y la noche dedicada a los sabores de la tierra, donde se pudieron degustar distintas exquisiteces culinarias (este año nos deslumbraron los de Granada).
Pero el momento culminante del encuentro lo constituyó la celebración de la Eucaristía de San Alfonso, el viernes día 1 de agosto, donde hicieron público su compromiso como Misioneros y Misioneras Laicas del Santísimo Redentor cuatro nuevos laicos: Ana y Antonio (de Granada) y Rosalía y Marité (de Vigo). Los nuevos Misioneros fueron acogidos por una representación de los Misioneros Laicos que celebraron su compromiso el año pasado y cuya renovación fue aceptada por el Gobierno Provincial en los últimos meses. La celebración la presidió, en ausencia del P. Provincial que se encontraba en Costa de Marfil, el Viceprovincial P. Jesús Hidalgo.
Una vez alcanzada la media docena de Encuentros de San Alfonso celebrados, descubrimos la importancia de mantener la celebración de los mismos con una doble función: ser lugar de iniciación y formación de aquellos laicos que quieren formarse y profundizar en el carisma redentorista; y ser lugar de encuentro, formación y de intercambio de experiencias de los laicos redentoristas que ya han iniciado el camino y se han comprometido con la Congregación en diversos niveles. Ambos objetivos son igual de importantes y creemos que hay que trabajar en las dos direcciones.
Hemos iniciado un camino de colaboración entre laicos y religiosos que nos está retando a buscar nuevos rumbos y formas de trabajo común. Estamos en marcha y con un amplio horizonte esperanzador ante nuestros ojos.
Rafael Junquera, Misionero Laico S. R.
![]()
