PASCUA JUVENIL SUR
San José del Valle (Cádiz)

“Hago nuevas todas las cosas”. Tras esta promesa de resurrección y vida hemos caminado esta Semana Santa jóvenes de Granada, Sevilla, Mérida y Madrid en San José del Valle (Provincia de Cádiz).

Buscando a Jesús en los recodos de nuestra vida, esperando encontrarlo en el borde del camino, afrontamos el Jueves Santo, convencidos de que, como a los personajes del Evangelio, Jesús tiene algo que decirnos, un nuevo sentido que dar a nuestro amor.

Ascendiendo con el Señor a la cumbre de la entrega, saliendo de nuestro “ombligocentrismo” y dejándonos amar por el que tanto nos amó, el Viernes Santo descubrimos, desde una vivencia profunda del silencio y la oración, que lo único absoluto es el amor y abrimos nuestro horizonte a la Vida que se entrega en la cruz, como un espejo en el que se refleja nuestra vida y como una palabra que cambia en triunfo la muerte de Cristo y que nos proyecta hacia los demás.

El Sábado Santo esperamos en comunidad y decidimos “no creer en el jamás”, renovando nuestro bautismo y recibiendo el nuevo nombre que, “como personas nuevas”, Cristo nos entrega.

Y, por fin, en la Vigilia de Resurrección, poniendo al servicio de los demás nuestra creatividad y compartiendo con la Iglesia universal la liturgia pascual, celebramos la fidelidad del Dios que en la historia ha salvado a la persona y que hoy nos resucita, como miembros de la Iglesia, para anunciar al mundo que la Vida tiene la última palabra, que el miedo es el primer paso hacia la muerte, que merece la pena “hacer lo que debemos hacer”, que el esfuerzo y la entrega tienen sentido desde el amor de Jesús que cambia nuestras perspectivas.

Un amor que alimenta la esperanza e ilumina nuestras tinieblas para lanzarnos sin miedo al servicio de aquellos que, como nosotros, están sedientos de agua viva, de nuevo sentido, de Amor con mayúsculas.