JOVEN, ¡ÉSTA ES TU HORA!
Tic, tac, tic, tac … Seguro que este sonido te es igual de familiar que lo es para mí; es el recuerdo constante de que vivimos pegados a un reloj que nos va señalando cada momento del día y gracias a él sabemos exactamente qué debemos hacer cada hora, minuto, segundo, microsegundo… Y para ti, ¿cuál es tu hora favorita?
El sábado 24 de noviembre participamos en la Jornada Diocesana de Juventud organizada por la Diócesis de Tuy–Vigo, y desde ese día me he propuesto ser la protagonista de todas las horas del día y compartir ese protagonismo con el motor de mi vida, Dios.
Acudí por primera vez a una Jornada Diocesana y, como siempre que haces algo nuevo, te agobias pensando: ¿quién ira?, ¿qué se hará?, ¿cómo se hará? Bajo el lema “Joven, ésta es tu hora”, nos juntamos un grupo de jóvenes, para unos... pocos, para otros... muchos, para mí... los suficientes. Jóvenes de distintas parroquias, distintas edades, diferentes formas de trabajar, pero jóvenes con un único deseo: anunciar el Mensaje de Dios a todo el que nos rodea.
¿Sabéis una cosa? Mi momento más especial se produjo después de una adoración ante el Santísimo porque renovamos nuestra Confirmación. Siempre renovamos las promesas bautismales, algunos los votos, otros las promesas matrimoniales, pero nunca había renovado mi Confirmación.
24-11-07: He vuelto a confirmar que el Espíritu de Dios está sobre mí.
Fue un día para compartir experiencias, rezar, escuchar;no había envidias ni competiciones. No sé cómo resumir todas las vivencias de aquel día, pero sí puedo decir que fui FELIZ, y llena de felicidad os animo a todos a seguir adelante, que no estamos solos; da igual que seamos muchos o pocos, sólo sé que somos el futuro y la Iglesia nos necesita. No debemos acobardarnos, hemos sido elegidos y debemos responder a una llamada.
Cada día me llevaré desilusiones, viviré injusticias, me llamarán loca, derramaré lágrimas, me llevaré muchos golpes, pero nunca me romperé porque seguiré luchando por todo aquello en lo que creo.
Termino diciendo: QUE VUESTRO RELOJ NUNCA SE PARE, DIOS SE ENCARGARÁ DE MOVER LAS AGUJAS.
Virginia, PJVR de la Parroquia Perpetuo Socorro de Vigo

|