HISTORIA DEL SANTUARIO DEL PERPETUO SOCORRO

Desde su origen, este monumental edificio ha estado dedicado fundamentalmente a la actividad evangelizadora de las Misiones.

El maestro don Pedro de Torres, presbítero y procurador en las Cortes de 1623, otorgó en testamento cerrado, con fecha 4 de octubre de 1670, todas sus propiedades, sitas en la Calle San Jerónimo, junto al Hospital de San Juan de Dios, a clérigos que se dedicaran al cuidado de los fieles y a la predicación de Misiones populares. En ese mismo momento se funda en Granada una comunidad de Sacerdotes Seculares del Instituto de San Felipe Neri llamados popularmente Filipenses u oratorianos (por su nombre completo: Padres del Oratorio de San Felipe Neri).  La licencia fue concedida por el Papa Clemente X y el Rey Carlos II de España en 1671. Después de todos estos requisitos, el Arzobispo de Granada, Don Diego de Escolano Ledesma, nombra superior de la comunidad y designa cuatro sacerdotes que tomarán posesión de las propiedades. A las propiedades de Don Pedro de Torres añadieron las casas colindantes que formaban el perímetro actual del Santuario del Perpetuo Socorro y la Comunidad Redentorista.

Los Padres Filipenses comienzan a desarrollar su labor pastoral en la ciudad de Granada, dedicados especialmente a la educación cristiana de la juventud y la predicación de misiones. Su carisma, fiel a la intuición de San Felipe Neri, comprendía una combinación entre la educación integral de los niños y jóvenes marginados, y la disponibilidad para la predicación de actos religiosos en toda la provincia y diócesis formaba parte de las exigencias de la herencia del Presbítero Don Pedro de Torres.

La primera de las obras que afrontaron los Filipenses fue la construcción de un templo adecuado para el culto divino. El encargado de hacer los planos fue el Maestro Melchor de Aguirre, también maestro mayor de la Catedral, que murió antes de que finalizaran las obras, en 1695. La primera piedra fue colocada el 15 de septiembre de 1686, el día de la Fiesta de Nuestra Señora, La Virgen de los Dolores, bajo cuyo título iba a ser consagrado el templo. La fachada de la Iglesia lleva fecha de 1699. El cuerpo del templo se abrió al público en 1717, y ocho años después fue abierta la capilla mayor, donde se colocó en el camarín una hermosa imagen de la Virgen de los Dolores, que con el tiempo iría a parar a la Parroquia de Santa Ana.

En 1808 la invasión francesa, con el General Sebastián a la cabeza, estuvo a punto de derribar el templo. Se salvó del derribo porque todo el complejo se convirtió en cuadras y caballerizas y almacén de municiones. Todas las obras valiosas desparecerían entonces. Una vez terminada la invasión, los Filipenses regresaron a su antiguo convento e iglesia, repararon el templo y completaron su construcción con la segunda torre, concluida en 1817.

Pocos años después, la desamortización de Mendizábal cerró definitivamente el convento y expulsó a los Padres Filipenses. La orden de Expulsión está fechada en mayo de 1836. La Iglesia y el convento adyacente sufren abandono, quedando en manos del Estado. Don José Pareja Martos adquirió el lugar en una subasta pública en 1843. Esta familia  utilizó el lugar como almacén de carbón y leña, salón de conciertos, casa de vecinos, y Escuela de Bellas Artes en 1889. Durante estos años la Iglesia va deteriorándose, llegando a perder parte de sus elementos originales.

Desde el 24 de junio de 1879, los Misioneros Redentoristas (cuyo nombre oficial es “Congregación del Santísimo Redentor”, fundada por San Alfonso María de Liguori, obispo y doctor de la Iglesia, en Scala, Italia, en 1732) regentaban la Iglesia de San Juan de los Reyes, en el Albayzín. La comunidad estaba formada por los PP. Víctor Loyódice y Rafael Muccino, ambos de origen italiano. Los Misioneros Redentoristas fueron los primeros religiosos que llegaron a Granada después de la Revolución del 68, por eso su dirección espiritual y sus predicaciones fueron muy solicitadas por los sectores más religiosos de la ciudad.

El 4 de julio de 1912, los Redentoristas adquieren la antigua Iglesia de San Felipe. La comunidad Redentorista se instala el 6 de febrero de 1913, y la Iglesia es consagrada de nuevo el 12 de diciembre del mismo año como Santuario de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ceremonia presidida por el Arzobispo de Granada, Mons. Meseguer y Costa. El año y medio transcurrido entremedias se dedicó a la restauración del edificio. Destacan por su trabajo de limpieza y recuperación de molduras y adornos los artesanos redentoristas N. Pérez del Palomar, F. Buznego, D. Estarrona y A. Vesga. La adecuación artística corrió a cargo de Carlos Peinado de Zafra, que había dirigido las obras del Pabellón español de la exposición Internacional de París. Se instalaron dos púlpitos (retirados en 1971) de Pórtland bruñido imitando mármol blanco. Las obras de albañilería y la construcción del nuevo convento fue dirigida por Francisco Soto.

Los Misioneros Redentoristas se dedicarán, desde su instalación en el Santuario del Perpetuo Socorro, a la predicación extraordinaria a través de las Misiones Populares en Parroquias de la ciudad y pueblos de las provincias colindantes, ejercicios espirituales, retiros a religiosas, novenas, triduos y otros actos de culto y devoción. El convento de la Calle San Jerónimo era un centro misionero desde donde se predicaban misiones populares en toda Andalucía. Además, en el Santuario se extendía rápidamente la devoción al sagrado Icono de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, una imagen de la Madre de Dios con Jesús, de origen oriental. Este Icono acompaña desde 1866 a todos los Redentoristas en la Misiones Populares, y por eso es una de la imágenes de la Virgen María más extendidas por todo el mundo.

Todos los Redentoristas que han residido en el Santuario han cuidado de forma especial el culto a este venerable Icono de la Santa Madre de Dios, pero merece una especial reseña el Rvdo. P. Tomás Vega CSsR, Rector del Santuario, quien potenció el culto de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro con la inauguración de la Procesión del Icono en 1921, y la coronación canónica del Icono procesional en el año 1927, con donaciones de los fieles de Granada. También en este Santuario se fundan diversas cofradías y asociaciones de carácter eucarístico y mariano, se predican continuamente ejercicios, preparaciones para la cuaresma y la semana santa, y diferentes novenas.

En 1931 llegan los aires de la Segunda República española, y con ellos los asaltos a conventos y monasterios. La Iglesia y la sacristía fueron invadidas, causando grandes destrozos y robos. Los Redentoristas se refugian en casas de familias amigas. La casa permaneció cerrada desde el 11 de mayo hasta el 16 de septiembre, día en que se reanuda el culto. En 1934, a pesar de que aparecían intermitentemente episodios de vandalismo e incendios, se organiza la Acción Católica con el nombre de Juventud Mariano-Alfonsiana. La Guerra Civil frenó los trabajos pastorales de la comunidad, que fueron reanudados en 1937, y que volvieron a su ritmo anterior en 1939. En 1940, las crónicas de la casa recogen los siguientes datos: se han predicado durante el año 48 misiones populares; 24 novenas, quinarios y similares; 14 ejercicios espirituales.

En el año 1941, el granadino P. Manuel Gil de Sagredo CSsR, misionero en China, funda en Granada las "Marías del Redentor", un grupo de mujeres creyentes que establecen una colaboración directa con las misiones redentoristas de China. El P. José Gómez Campo CSsR, rector del Santuario a partir de 1942, organiza la "Asociación de las Oficinistas", que desarrolló una gran labor social en barrios deprimidos de la ciudad. En 1945 entra como postulante D. Francisco Barrecheguren Montagunt, padre de Conchita Barrecheguren, joven famosa por su santidad en toda la ciudad, con el fin de profesar como misionero redentorista. El 7 de noviembre de dicho año había tenido lugar la clausura del Proceso Diocesano de Canonización de Conchita.

Un hecho vinculado a esta comunidad que conviene destacar es la creación de un Seminario Menor para la formación de Misioneros en la vecina ciudad de Santa Fe. El 25 de febrero de 1949 se pone la primera piedra del Seminario, gracias a la donación de la granadina Dª Francisca Carrillo de Albornoz.

Por la comunidad de Granada han pasado gran parte de los mejores misioneros redentoristas españoles. De esta comunidad partían los misioneros para anunciar el Evangelio por toda Andalucía. La tarea misionera del Santuario sigue siendo un punto de referencia para toda la ciudad y fuera de ella, con especial preferencia por el trabajo pastoral con jóvenes. También esta comunidad es el lugar de formación para los Postulantes Redentoristas, jóvenes en discernimiento vocacional para la vida misionera redentorista.

La tarea de colaboración de los laicos con las misiones, inaugurada por el P. Gil de Sagredo, se prolonga actualmente a través de la ONG redentorista ‘Asociación para la Solidaridad’ y el compromiso de laicos en diferentes Misiones Parroquiales en la Provincia organizadas por el equipo misionero redentorista CESPLAM, especialmente del Grupo de Laicos Redentoristas y la Asociación de Antiguos Alumnos Redentoristas del Colegio de Santa Fe.

En el año 2003 se celebró el 75 Aniversario de la Coronación canónica del Icono del Perpetuo Socorro, con una Exposición Conmemorativa del hecho y un Conferencia a cargo del especialista en el Perpetuo Socorro, Prof. Fabriciano Ferrero Centeno, doctor en Historia de la Iglesia y miembro del Instituto Histórico CSSR de Roma.


Cf. Gómez Moreno, M., Guía de Granada, Granada 1892, p. 378.

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