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SOLEMNIDAD DE SAN ALFONSO MARÍA DE LIGUORI
Misionero, Obispo y Doctor de la Iglesia
Fundador de los Misioneros Redentoristas - 1 de agosto de 2010 |
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Isaías 61, 1-3
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me ha ungido. Me ha enviado para dar la Buena Noticia a los pobres, para vendar los corazones desgarrados, para proclamar la amnistía a los cautivos, y a los prisioneros, la libertad; para proclamar el año de gracia del Señor, el día del desquite de nuestro Dios; para consolar a los afligidos, los afligidos de Sión; para cambiar su ceniza en corona, su traje de luto en perfume de fiesta, su abatimiento en cánticos. Los llamarás Robles del Justo, plantados para la gloria del Señor.
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Salmo 88
Cantaré eternamente las misericordias del Señor,
anunciaré tu fidelidad por todas las edades.
Porque dije: "Tu misericordia es un edificio eterno,
más que el cielo has afianzado tu fidelidad".
Sellé una alianza con mi elegido,
jurando a David, mi siervo:
"te fundaré un linaje perpetuo,
edificaré tu trono para todas las edades".
Encontré a David, mi siervo,
y lo he ungido con óleo sagrado;
para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga valeroso.
Mi fidelidad y misericordia lo acompañarán
por mi nombre crecerá su poder:
extenderé su izquierda hasta el mar,
y su derecha hasta el Gran Río.
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2 Timoteo 2, 1-7
Querido hermano: Saca fuerzas de la gracia de Cristo Jesús, y lo que me oíste decir, garantizado por muchos testigos, confíalo a hombres fieles, capaces, a su vez, de enseñar a otros. Toma parte en los trabajos como buen soldado de Cristo Jesús. Ningún soldado en activo se enreda en asuntos civiles si quiere tener contento a quien lo ha enrolado. Tampoco un atleta recibe el premio si no compite conforme al reglamento. El labrador que trabaja es el primero que tiene derecho a percibir los frutos. Reflexiona sobre esto que te digo, que el Señor te lo hará comprender todo.
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Mateo 9, 35-10, 1
En aquel tiempo, Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el evangelio del Reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: -La mies es mucha, pero los trabajadores pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que envíe trabajadores a su mies. Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia.
EVANGELIO LEÍDO |
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 Mateo 20
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[ Agradecemos a Arguments su generosidad ] |
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≡ Un santo es una respuesta ≡

1. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas...
Como buen cristiano, Alfonso tenía una mirada desarrollada por el lado que a Dios más le llama la atención: el lado oscurecido de la persona y de la sociedad. Le entristecía ver como mucha gente caminaba 'como ovejas sin pastor'. Se identificaba con este Cristo entristecido que sabe que él sólo no podrá llegar a todos. Y de su corazón también brotaba una petición a Dios: "tú que todo lo puedes, envíales a alguien".
Y Dios respondió, pero le dijo: "hazlo tú, amigo mío, hijo mío, colaborador mío". Los desafíos que se presentan ante nosotros en la Iglesia de hoy -lo mismo que en la Iglesia de ayer- pueden encontrar una respuesta en nuestro propio compromiso.
2. El Espíritu del Señor está sobre mí
San Alfonso María de Liguori recibió del Espíritu Santo un carisma especial que le hizo ser fundador de una Congregación de misioneros entregados totalmente a la evangelización de los pobres abandonados, de las gentes desprovistas de consuelos espirituales
Todo ello se enmarca dentro de su personalidad propia y su historia, de su propia vida, en constante conformidad con la voluntad de Dios. La Fundación de la Congregación del Santísimo Redentor es fruto de un trabajo interior de búsqueda muy intenso, de una gran profundidad, en la que Dios va dibujando en el corazón de Alfonso su proyecto. Alfonso descubre que él mismo que pide es la respuesta y el don.
Antes de la fundación redentorista, Alfonso ya había tomado contacto con la misión, con los pobres de Nápoles, con los presos, con los obreros y comerciantes, participando de las campañas de la diócesis o en el napolitano Colegio de los Chinos, pero éstos fueron solamente los primeros pasos que debía de dar para poder después realizar la entrega total de su vida a los pobres abandonados de los campos y al Redentor, su Amor y su Todo. Y su vida se convierte en un constante agradar a Dios, y hacerlo amor de los demás, para los que él y la Congregación son mensajeros de la Palabra y testimonio de redención.
3. Me ha enviado a evangelizar a los pobres
Casi 6000 Misioneros Redentoristas de todo el mundo celebran hoy a su Fundador, convencidos de que cada uno de los Redentoristas que han existido a lo largo de la historia han sido la respuesta a la petición de Cristo ante las multitudes. Conociendo a san Alfonso, cada redentorista ha descubierto que su carisma y misión es ser la respuesta, es convertirse en un don que anuncia, de palabra y con la vida, la abundante Redención de Cristo.
L. Del Otero Sevillano CSsR

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