Incluya los acentos en su búsqueda >> en REDENTORISTAS.ORG
 
 
     

DOMINGO XXXIII DEL TIEMPO ORDINARIO
DÍA DE LA IGLESIA DIOCESANA
Ciclo C - 14 de noviembre de 2010

 

Malaquías 3, 19-20a
Mirad que llega el día, ardiente como un horno: malvados y perversos serán la paja, y los quemaré el día que ha de venir -dice el Señor de los ejércitos-, y no quedará de ellos ni rama ni raíz. Pero a los que honran mi nombre los iluminará un sol de justicia que lleva la salud en las alas.

 
 

Salmo 97
Tañed la cítara para el Señor,
suenen los instrumentos:
con clarines y al son de trompetas,
aclamad al Rey y Señor.

Retumbe el mar y cuanto contiene,
la tierra y cuantos la habitan;
aplaudan los ríos, aclamen los montes
al Señor, que llega para regir la tierra.

 
 

2 Tesalonicenses 3, 7-12
Hermanos, ya sabéis cómo tenéis que imitar nuestro ejemplo: no vivimos entre vosotros sin trabajar, nadie nos dio de balde el pan que comimos, sino que trabajamos y nos cansamos día y noche, a fin de no ser carga para nadie. No es que no tuviésemos derecho para hacerlo, pero quisimos daros un ejemplo que imitar. Cuando vivimos con vosotros os lo mandamos: ‘El que no trabaja, que no coma’. Porque nos hemos enterado de que algunos viven sin trabajar, muy ocupados en no hacer nada. Pues a esos les mandamos y recomendamos, por el Señor Jesucristo, que trabajen con tranquilidad para ganarse el pan.

 
 

Lucas 21, 5-19
En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos. Jesús les dijo: “Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido”. Ellos le preguntaron: “Maestro, ¿Cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?”. Él contestó: “Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usurpando mi nombre, diciendo: "Yo soy", o bien: "El momento está cerca”; no vayáis tras ellos. Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico. Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida.» Luego les dijo: “Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre. Habrá también espantos y grandes signos en el cielo. Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregándoos a las sinagogas y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía. Así tendréis ocasión de dar testimonio. Haced propósito de no preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro. Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa mía. Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.”

EVANGELIO LEÍDO
[ Agradecemos a Arguments su generosidad ]
 

≡ Contra los típicos tópicos ≡

 

1. No es malo que nos guste lo bueno y lo hermoso

No es mala la decisión de "lo mejor" para uno mismo, su familia, sus amigos, su tiempo de vacaciones o la inversión del propio dinero. No es malo que nos guste lo bueno, y mucho menos malo es que deseemos lo mejor. Y si podemos, no es reprochable que lo adquiramos.

Las cosas buenas, las hermosas y las verdaderas son un camino hacia Dios. Así lo afirman muchos pensadores cristianos, estudiosos de lo que los filósofos llaman "los trascendentales del ser". La bondad, la belleza y el bien son caminos de encuentro con Dios y con los demás.

2. ¡Vaya iglesia más bonita!

Algunos contemporáneos de Jesús, al entrar en el "lugar sagrado" del encuentro con Dios, sólo ven lo material: "¡¡¡Ay que ver, de lo que somos capaces las personas cuando nos ponemos!!!". La sensación de aquellos judíos era semejante a las de algunas personas cuando entran en el Vaticano y se quedan helados al tener frente a sí mismos la Piedad de Miguel Ángel, por ejemplo. O cuando todos hemos asistido admirados a la dedicación de la Basílica de la Sagrada Familia en Barcelona, hace una semana.

Para muchas personas, que la Iglesia posea un rico patrimonio artístico les concede un tópico para ensañarse con ella. Estamos hartos de escuchar el típico argumento: "Pues si la Iglesia está de parte de los pobres, ¿por qué no venden el Vaticano y dan el dinero a los que se mueren de hambre?". La Iglesia -gracias a Dios, lenta pero sensata- ha conservado una parte muy considerable del patrimonio artístico, cultural y espiritual de la antigüedad (y de hace unos días también). Pero, evidentemente, las relaciones entre las personas no se solucionan con cosas: sería comprar por un tiempo a los más necesitados.

3. Ser Iglesia: cuestión de testimonio

Si la Iglesia tuviera que renunciar a sus templos, a sus lugares de oración y celebración, no dejaría de ser la Iglesia. La diferencia entre un cristiano y uno que no lo es reside en que el último se cree que la Iglesia subsiste gracias a su 'poder patrimonial'. Los cristianos sólo necesitan dar testimonio: ése es el culto, el encuentro, la relación con Dios.

Y parafraseando a San Pablo, en una época de 'cristianismo anónimo', habría que escuchar esa invitación-bronca: "El que no trabaja, que no coma. Porque nos hemos enterado que hay muchos hermanos muy ocupados en no hacer nada...". ¿Cristianos sin hacer nada? Nuestra misión no es defendernos. Tampoco es ponderar lo que hay, sino destruir y construir.

Quedan muchos ídolos por destruir (injusticia, consumismo, manipulación, etc.) y podemos ofrecer una vida nueva en tres días: Cristo Resucitado es la vida. Los hombres y Dios se encuentran en él. Nosotros, transformados por el encuentro semanal con el Señor, podemos dar testimonio: con nuestra perseverancia en hacer el bien y proclamar la Buena Noticia del Señor, salvaremos el mundo.

Eres bautizada o bautizado. Hoy es el día de la Iglesia Diocesana. ¿Cómo estás participando?

Laureano Del Otero Sevillano CSSR

| arriba |