Una espiritualidad Bíblica
La fuente primera de su espiritualidad es la Escritura, leída, meditada, citada constantemente. Mª Celeste leía el evangelio y para comentarlo escribió cuatro libros. Y en el libro mayor, el Jardín interior, el evangelio viene comentado ampliamente con el Antiguo Testamento leído en clave de historia de la salvación. No se trata de citas ocasionales, como se pueden encontrar en los escritos de otras religiosas, aprendidas de memoria. Son citas que suponen una lectura pausada y meditada de la historia bíblica, interpretada y comentada para ilustrar la realización del proyecto del Padre en los creyentes.
Espiritualidad Litúrgica
Para Mª Celeste una segunda fuente de inspiración para su espiritualidad es la liturgia, vivida al ritmo del año litúrgico, meditando los textos litúrgicos, en el misal o en la Liturgia de las Horas. En todas sus obras hace referencia a ella. Así en los Diálogos varias veces anota el tiempo litúrgico o la fiesta que se está celebrando: Adviento, Navidad, Pentecostés, etc. De la participación en el gozo de la Virgen y de los santos en el cielo, en ocasión de su fiesta litúrgica, habla Mª Celeste en los Grados de Oración (Grado 16). En las meditaciones correspondientes al tiempo de Adviento y Navidad encontramos textos tomados de la liturgia propia de ese tiempo. No se trata sólo de textos bíblicos, sino de otros tomados de las lecturas patrísticas del Oficio Divino.
Espiritualidad Patrística
Y ésta es otra característica de la espiritualidad de Mª Celeste: sus escritos tienen un sabor patrístico que es fácilmente observable. Además de citas textuales de S. León, de S. Gregorio, de S. Agustín, de S. Ambrosio, la influencia de los Padres en sus escritos se ve en la importancia que da a la deificación del ser humano por parte de la Trinidad, en sintonía con los Padres orientales, destacando los efectos de la Encarnación como momento y hecho fundamental de la Redención. Como los Padres, insiste en la iniciativa de Dios en la obra de la santificación, en la acción directa del Espíritu Santo que lleva al alma a la unión con la Trinidad y a la transformación en Dios por amor, en la importancia del sacramento del bautismo como comienzo de la vida nueva en Cristo y del sacramento de la Eucaristía como unión y transformación. Cristo imagen del Padre que reproduce su imagen en nosotros, Cristo el nuevo Adán, que forma en nosotros el hombre nuevo son temas de la Escritura y de la Patrística, pero son temas también frecuentemente comentados por Mª Celeste con la aportación de su experiencia vivida.