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_____ MIGUEL COMBARROS _____

     
 

HERALDO DEL AMOR

Heraldo del amor y abanderado
de la Buena Noticia de su Reino.
Lo anuncias con trompetas en los montes,
en calles y azoteas, y en el recogimiento
de los templos.
No te puedes callar porque muy dentro
te abrasa su misterio.
Intrépido, recorres cortijos y ciudades,
las selvas tropicales y conventos,
pregonando:

Que Dios es Padre bueno,
un Padre que nos mima con ternura
y colma de sus hijos
los más hondos anhelos.

Que Cristo, su Palabra,
se ha hecho hermano nuestro,
y queda con nosotros tan cercano
que se da como pan en alimento.
Que aprende nuestro idioma
para hablar como amigo en el destierro.
Que baja hasta el abismo de la muerte
para vencerla con el ímpetu y aliento
de su resurrección.
Que Él vive para siempre,
y nosotros con Él en nuestro frágil cuerpo
compartimos, por fuerza de su Espíritu,
su triunfo eterno.

Sembrador incansable de soles y esperanza,
valiente misionero,
nos vas trayendo paz, y encendiendo
arcoiris y luceros
en el firmamento.

Seguro del poder germinal de la Palabra,
sigue sembrando Evangelio
con tu voz, con tu pluma, con tu ejemplo.
Que los besos del sol y de la lluvia
dorarán las espigas a su tiempo
y el trigo candeal multiplicado
desbordará las trojes de este mundo
y las del cielo.

Miguel Combarros

 
     

Miguel Combarros Miguélez nació en Barrientos de la Vega (León). Licenciado en Filología Románica por la Universidad de Salamanca. Su vocación religiosa, como misionero redentorista, le hace vivir 22 años en Zaire (África). Fruto de aquella experiencia son sus trabajos "Al ritmo del Tam-Tam" y "Dios en África". Durante su etapa en Mérida estuvo varios años al frente de la Parroquia Ntra. Sra. del Perpetuo Socorro. En 1998 publica "Caminos hacia el Alba". Un año después, se hace merecedor del XIX Premio Mundial "Fernando Rielo" de Poesía Mística. Su libro "El don de la palabra" resultó ganador entre 231 obras de 25 países de América, Europa y Asia. Actualmente reside en la comunidad redentorista de Zaragoza.

_____ ASTOR BRIME _____

     
 

VIDA DE MUERTE

Cuando pronuncio muerte, digo vida,
transcendiendo la sombra de mi asombro
al vencer la palabra, en la que nombro
la vida de la muerte transcendida.

Enterrada la tierra, por su herida
elabora la rosa en el escombro,
y enarbola en la loma de sus hombros
siempreviva inmortal, ya fenecida.

¡Qué dulzor de la muerte, tan amargo!
¡Qué amargor de la vida, tan sedeño!
Despierto me mantiene este letargo

del vivir sin sentir el ciego empeño,
al pasarle a la muerte el cruel encargo
de dejar a la vida con su sueño.

Astor Brime
(La Llaga concreta)

 
     

     
 

MI DÍA

Se ha despertado Dios por la mañana,
sonriéndose en la luz me ofrece el día;
le acompaña la música de guía;
es que ha colgado el sol en mi ventana.

Dios, luz, música y sol en la cercana
certeza del vivir por compañía,
con recuerdos que dejo en lejanía,
y el presente se me abre en flor temprana.

Llevaré la sonrisa aquí a mi lado,
por si tengo que darla a una tristeza,
y el corazón abierto en mi costado,

por si hay que levantar a quien tropieza.
Cuando llegue la noche, arrodillado,
será mi acción de gracias la que reza.

Astor Brime
Sevilla, 29 de octubre de 2010

 
     

Astor Brime (Generoso García Castrillo). En la solapa de su libro “Caminos del Silencio” (Ediciones Ronda, Barcelona 1975), que prologa el poeta uruguayo-español Hugo Emilio Pedemonte, explica Astor Brime: “Mi seudónimo lo ha motivado una caprichosa y afectiva razón geográfica. La capital maragata Astorga y su aledaña Brimeda, cuyo archivo parroquial da fe de que allí nació y fue bautizado Generoso García Castrillo, me ha llevado a la literatura con esa credencial, que pronuncian a la inglesa los que se dan de entendidos”. Y en la contraportada de un poemario antológico “Los Ojos de Platero” (Maracena – Granada – 1986) resume de este modo su currículum vitae: “ASTOR BRIME, seudónimo del poeta astorgano Generoso García Castrillo, es un sacerdote Redentorista, misionero por España y América. A sus quince años, cuando estudiaba Humanidades, ya se publicaban poemas suyos en revistas. Después ha estado más de veinte años acumulando belleza, con el corazón abierto a los dolores y gozos de los hombres, y desde hace unos diez años, se los cuenta a Dios en verso. Además de su recia formación filosófico-teológica, se distingue por la sólida humanística, ampliando su saber filológico y literario con la realización de estudios en la Facultad de Filosofía y Letras de Sevilla. En el Instituto Superior de Ciencias Catequéticas “San Pío X”, dependiente de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca, y en “Centre d’Estudis Pastorals Catalans” de Barcelona, fue solidificando, en su adultez de pastoral itinerante, todo ese saber, que a través de celosías de sus versos, nos descubre frecuentemente panoramas sanjuancrucianos. Porque Astor Brime es un poeta eminentemente religioso. Para él la poesía religiosa no es un folclorismo descriptivo imaginero, procesionario o peregrinante, tan al uso de quienes no aciertan a penetrar los arcanos de lo divino, sino arquitectura bella transverberada de Teología. Y siempre bajo el concepto de Poesía, con que suele contestar en sus entrevistas: Hablar elegantemente con los hombres sobre los transcendentales del ser. Porque elegancia, profundidad y transcendencia son las dimensiones enmarcadoras de los escapes de su alma por versos. En su producción hay libros en prosa como: “El Misterio Pascual fuente de Apostolado”. Traducción del francés. Ed. El Perpetuo Socorro, Madrid, 1972. “Escorzando un cuadro”. Ed. Perpetuo Socorro, Madrid, 1972. “Homilías A-B-C, Colaboración”. Ed. Perpetuo Socorro, Madrid. 1972. Multitud de artículos en revistas de divulgación religiosa. Colaboraciones en libros del CESPLAM (Centro de Estudios y Planificación Misionera) como “Familia Nueva” y “Celebraciones del Pueblo de Dios”. “Padre Vidal Ayala Sacristán, Misionero Redentorista”. Ed. El Perpetuo Socorro, Madrid, 2004. “Los curas casados” (novela), finalista en el Premio Ateneo de novela de Sevilla. Ed. Literarias-Produfi. Madrid, 1989. Libros de poesía publicados tiene: “Caminos del silencio”. Ed. Rondas. Barcelona, 1975. Seleccionado para premio nacional de poesía. “La llaga concreta”. Col. La “Peñuela”. La Carolina, 1977. “Nómada azul. Canto Abismal”. Col. Bahía. Algeciras, 1978. Premio de Poesía Bahía de Algeciras. “Los ojos de Platero”. Granada, 1986. “Letras de luz. Misterios encendidos. Antología lírica”. Ed. Perpetuo Socorro. Madrid, 1994. “Donde quema la carne”. Fundación Cultural Rutas del Románico. Pontevedra, 1994. “Criaturas todas, bendecid al Señor. Oracional lírico”. Ed. Edicep. Valencia, 2001. Finalista en el Premio Internacional de Poesía Mística “Fundación Fernando Rielo”. Al haber sido el poeta redentorista que más versos ha entregado a editoriales, es natural que sea también del que más se hayan preocupado reseñas y críticas literarias. En la “Historia de la Literatura Leonesa”, al tratar de los poetas de Astorga, el catedrático universitario Francisco Martínez García escribe: “Astor Brime enriquece la nómina de clérigos astorganos junto al lado de los hermanos Carro Celada, Augusto Quintana, Bernardo Velado y algún otro… Astor Brime es poeta auténtico, y como tal asume realidades que cree asumir… y las transforma en realidades elaboradas poéticamente… Lo importante es que su poesía es poesía; no solo a niveles técnico-mecánicos – es notable su maestría en la construcción del soneto, por ejemplo, cosa que no se logra sólo a base de trabajoso y duro ejercicio – sino a niveles profundos de montaje de redes simbólicas estructurales, dotadas de la suficiente carga dinámica como para que los poemas funcionen”. Con tales quilates poéticos no extrañará que haya ido consiguiendo galardones poéticos. Sólo en la modalidad del soneto, son cinco los premios literarios conseguidos por Astor Brime. En carpetas le palpitan a Astor Brime poemarios. Y algunos pendientes de emoción de concursos literarios, esperando, más que el galardón del premio, el cauce de la edición, como algunos de los por él ya publicados. Porque en la constante primavera poética de su itinerante andadura le florecen versos.

_____ OTROS _____

     
 

ÁRBOL DE LA VIDA. ÁRBOL DE LA PAZ

¿Quién no ha soñado en su vida con el árbol de la paz?
Yo de pequeño soñaba verlo y poderlo tocar.
Ese árbol de la vida, ese árbol de la paz: en mi Andalucía na’ más.

En sus campos recorrí, labrando, cortando y cavando,
en busca de una raíz que me atara a esta tierra
enraizada en la matriz de la Madre que creyera.

Y mirando a las alturas por si el mañana llegara con fina agua temprana,
un manto aún más fino bordado de nubarrones,
me cobijé junto al tronco retorcido que otro antes que yo,
ante él mismo oró y al Padre se encomendó con voluntad y temores.

Y de una Madre y un Padre surgirá hermoso fruto,
árbol, tronco, madero y oro de aceitunero
que te suaviza y te cura desde los días de cuna.

Y es así para mí, ese elixir divino
por las manos bendecido de quien nos sana amando,
que nuestro tesoro sagrado es llamado olivo.

Pues en la vida he soñado con el árbol de la paz;
por eso sigo soñando verlo y poderlo tocar.
Ese Árbol de la Vida, ese Árbol de la Paz: en el Paraiso na’ más.

Miguel Castro Castro

 
     

 

AVIVA ESTAS BRASAS (Soneto a Dios)

Aviva estas brasas que llevo dentro,
no consientas que nada las apague,
ni siquiera la lluvia que me invade,
aquellas veces que de Ti me alejo.

Haz de estas brasas un ardiente fuego
que caliente mi alma y además sane
las dolorosas llagas que aquí me abren
los pecados que contra Ti cometo.

No permitas que el alma se me caiga
al abismo tenebroso de la tierra,
sino que siempre en tus manos vaya.

Una vez que esta alma mía esté entera
en tus divinos brazos recostada,
¿quién podrá entonces tomarla y perderla?

Carlos S. de la Cruz (2001)