Orar ante la Virgen de la Ternura

 

Vladimir (Moscú)

¿Sabías que la Maternidad divina es un dogma para la fe cristiana? Dogma significa una verdad que el Pueblo cristiano cree y celebra para activar su vivir de cada día. Por eso, ¿sabías que la maternidad de María no es sólo algo suyo personal, sino también un programa de vida para el creyente?

Mira despacio este icono: es la virgen de la Ternura, del siglo XII; contempla la serenidad de la Madre… la dulzura del niño… la belleza de la escena: la Madre sostiene con una mano al niño. Observa cómo éste juguetea con ella acariciándola con sus manitas por delante y por detrás del cuello, mientras pone su rostro en la mejilla de la madre y sopla sobre su nariz; es el soplo de la nueva maternidad. En la primera creación Dios infundió en el barro su soplo divino y surgió el hombre de espíritu. Ahora Dios, el Niño, sopla sobre María y la hace Madre de Dios: “El Espíritu vendrá sobre ti y nacerá de ti lo Sacrosanto, el Hijo de Dios”. Ésta es la nueva creación. La otra mano de María dirigida hacia el Niño crea un espacio de intimidad y cercanía y nos invita a entrar en él para “renacer de nuevo” en Jesús, que es el espacio único e infinito para alcanzar esa plenitud humana que Cristo ofrece. Hasta ese Hijo de la vida se han de encaminar nuestros pasos.

La Madre tiene sumida la mirada en la contemplación del Misterio de su Hijo; no está triste, ni se distrae con nadie… nos invita a adentrarnos en este Misterio. Asómate a través de este icono para ver el Misterio de la Maternidad divina: Dios se hace hijo de la humanidad, sin ventajas ni privilegios antes bien, asumiendo toda tristeza humana. Y se hace cercano y prójimo del hombre a través de esa mujer cercana y humilde que es ensalzada al servicio de ser Madre del Rey Mesías. Así la vio la primera comunidad. Su Hijo está vestido como príncipe heredero del Reino que no tendrá fin y nosotros heredaremos.

Este misterio de amor es un programa para ti. ¿También yo puedo participar de esta maternidad? ¿También yo puedo hacer nacer a Dios? ¡Si tan sólo te dejaras tocar por Dios…! María representa a toda la humanidad, te representa a ti: si el ser humano se deja tocar y acariciar por Dios, Dios le insufla un aliento de vida tal que puede hacer brotar en sí y en su entorno la Vida de Dios y lograr que Dios nazca en el corazón de los hombres… A María la tocó, y la hizo Madre de Dios. Éste es el significado de las letras griegas MR y ZY a ambos lados del icono: Madre de Dios. Los iconos son, como éste, caminos para la fe, para llegar a lo trascendente, para realizar el proyecto de Dios: dejarte tocar por Dios… es decir, dejarle hacer a Él en ti, con la ayuda del Espíritu, para que seas la cuna de Dios.

Oh Dios, Tú infundiste en el barro tu aliento divino y nos hiciste hombres… Si Tú infundieras en nuestro corazón el Soplo de tu Espíritu podríamos transformarnos en cuna donde Tú nacieras… y muchos verían tu rostro de amor. Enséñanos a dejarnos tocar por la mano creadora de tu Hijo Jesús.

Santa María de la ternura de Dios, ruega por nosotros para que nos pongamos en manos de Dios y hagamos lo que Jesús nos diga.

Amén.