Hermano Ángel Vesga Fernández

 

Ángel nació en Herramelluri, Logroño, el 1 de octubre de 1886. Bautizado en la parroquia de su pueblo el 4 de octubre del mismo año. De familia muy religiosa, su madre era modelo en este aspecto e inclinó desde pequeños a sus hijos a la piedad; de ahí que tres de ellos fuesen religiosos. Nada sabemos, sin embargo, de su infancia y de su juventud.

Ingresa como postulante en 1902 en El Espino (Burgos). Allí toma el hábito el 25 de diciembre de 1903. Durante el noviciado se instruye en los tres oficios que va a desempeñar en su vida: zapatero, carpintero y albañil. Admitido a la profesión, emite sus votos religiosos el 16 de octubre de 1910. Su vida transcurre en las comunidades de El Espino, Astorga (León), Madrid, Cuenca (San Pablo), Nava del Rey (Valladolid), Barcelona y, por último, Valencia.

De temperamento fuerte, también era sinceramente piadoso y muy trabajador.

Después de haber estado escondido en varias casas, acabó en la de Doña Joaquina Calabuig. A finales de julio o primeros de agosto salió de esta casa con Doña Joaquina hacia la casa donde ella trabajaba entonces de portera, en el nº 4 de la Plaza General Primo de Rivera (hoy Puerta del mar), donde se encontraba el Consulado de Argentina. Al principio permaneció oculto en el desván de la casa. Más adelante consiguió una cédula falsa y se hizo pasar por un tío materno.

El 23 de septiembre, la Guardia Civil, que se hallaba en uno de los pisos del inmueble del consulado argentino, fue sustituida por milicianos. Parece ser que el porte modesto y recatado del hermano, el que no dijera blasfemias y el hecho de que había estado trabajando allí en esa casa antes de la persecución religiosa vestido de sotana, hicieron que se sospechara de él. Una sirvienta de la vecindad que lo había visto antes vestido así y que mantenía relaciones con uno de los milicianos, les indicó que tal huésped no era pariente de Doña Joaquina: esto, avalado por otras sospechas, llevó a la detención del Hermano.

El 30 de septiembre fue sacado de la casa y llevado a la fuerza. Ya no se supo más de él hasta que se encontró su cadáver en un cañaveral. El cadáver fue recogido el día 4 de Octubre, fotografiado y enterrado en la fosa común del Cementerio General como un hombre desconocido.

No hay testigos presenciales del martirio, pero lo que se sabe de él hace improbable que apostatase de su fe en el momento de la muerte.