ss="Estilo39">Cuando el sufrimiento
se prolonga

¡Qué noche tan larga!
Espiritual negro

Tú que has hecho que corran los ríos
y que crezcan las flores
y eres padre del fuerte y del débil,
pero ¡qué larga has pintado la noche!

El ruiseñor te debe su trino alegre
cuando llega la primavera,
pero yo te debo mi canto solitario
porque has pintado tan larga la noche.

Tengo un corazón vivo en una casa
y la puerta está abierta de par en par,
pero ¿de qué sirven corazón y casa
si todo está vacío?

Plantaste las altas montañas,
la tierra y el cielo.
¿Quién soy yo para reprocharte?
Pero, Señor, me resulta muy larga la noche.