24 Ene SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS. DÍA 7
DÍA 7: Sábado, 24 de enero
La gracia se nos dio a cada uno de nosotros
Versículo del día
Pero a cada uno de nosotros se nos dio gracia según la medida del don de Cristo (Ef 4,7).
Jeremías 1,4-9
Me llegó la palabra del Señor en estos términos:
— Antes de formarte yo en el vientre, ya te conocía; antes de que salieras de las entrañas maternas, te consagré profeta y te destiné a las naciones.
Respondí:
— Ay, Señor mi Dios. ¡Pero si no sé ni hablar; soy muy joven!
Me contestó el Señor:
— No digas que eres joven. Irás a todos los sitios adonde yo te envíe y dirás todo lo que te ordene. No les tengas miedo, pues estoy contigo para defenderte —oráculo del Señor—
El Señor alargó su brazo, me tocó en la boca y me dijo:
— He puesto mis palabras en tu boca.
Palabra de Dios.
Salmo 131
Señor, mi corazón no es arrogante
ni son altivos mis ojos;
no persigo dignidades
ni cosas que me superan.
Estoy en calma, estoy tranquilo,
como un niño en el regazo de su madre,
como un niño, así estoy yo.
Confía en el Señor, Israel,
desde ahora y para siempre.
Mateo 25,14-18
Igualmente [el reino de los cielos] es como un hombre que, al irse de viaje, reunió a sus criados y les confió la administración de sus negocios. A cada cual, de acuerdo con su capacidad, le confió una cantidad de dinero: a uno le entregó cinco talentos; a otro, dos; y a otro, uno. Luego emprendió su viaje.
El que había recibido cinco talentos negoció con su capital y lo duplicó.
El que había recibido dos talentos hizo lo mismo, y también duplicó su capital. En cambio, el que solamente había recibido un talento, tomó el dinero del amo, hizo un hoyo en el suelo y lo enterró.
Palabra del Señor.
Reflexión
Las Iglesias y todas las comunidades locales son diversas en su unidad dada por Dios, con la gracia concedida según el don de Cristo que edifica el reino de Dios. Estos dones espirituales son concedidos por un solo Señor, en un solo bautismo, con una sola finalidad. Diversidad en la unidad: esta es la riqueza única centrada en Cristo y el poder de la Iglesia en el movimiento del Espíritu Santo.
Una pregunta para reflexionar
¿Cómo cambiarían nuestras relaciones si aceptamos que la diversidad de dones no es motivo de oposición y competencia, sino de fortalecimiento mutuo y de compartir?
Oración de los fieles
Oremos a Dios Padre, que nos envió a su Hijo, buena noticia para el mundo.
— Por la Iglesia, para que, siendo signo de unidad, pueda vivir en libertad y en paz en todas las partes del mundo. Roguemos al Señor.
— Por los pastores y representantes de las distintas Iglesias y comunidades eclesiales, para que nos muestren el camino del diálogo y la comprensión mutua, potenciando los lazos de unidad que el Espíritu Santo ha hecho crecer entre nosotros. Roguemos al Señor.
— Por todos y cada uno de los miembros de la Iglesia, para que, abiertos al Evangelio, se dejen guiar por Cristo y su Espíritu en las relaciones y los diálogos ecuménicos. Roguemos al Señor.
— Por nuestros hermanos que sufren por cualquier causa, para que sientan cercana la presencia alentadora del Señor y encuentren en los cristianos una mano tendida en sus situaciones de dolor. Roguemos al Señor.
— Por todos los que celebramos la eucaristía, para que se despierte en nuestros corazones el deseo de conversión que haga posible vivir un día la comunión plena entre todos los cristianos. Roguemos al Señor.
Señor, Dios nuestro, lleguen a tu presencia los deseos de nuestro corazón y las súplicas de nuestros labios. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración
Señor Jesucristo,
por la acción del Espíritu Santo en el único bautismo,
nos has concedido gracias maravillosas y múltiples dones
para la edificación de tu cuerpo, la Iglesia.
Concédenos ahora la voluntad de apreciar plenamente
la riqueza de su diversidad
y utilizarla plenamente para promover la difusión del Evangelio.
Te lo pedimos en tu nombre.
Amén.