Redentoristas entre los Misioneros de la Misericordia

Redentoristas entre los Misioneros de la Misericordia

Son 1071 los misioneros que vienen desde todas partes del mundo, aquellos elegidos por el Vaticano para dirigir al pueblo de Dios en este Jubileo como Misioneros de la Misericordia.
Entre ellos, sabemos que llegan a Roma los redentoristas Carlos S. de la Cruz, Pedro López, Miguel Castro y Lauri Sevillano.
Se reunirán con el Papa el Martes 9 de febrero para escuchar lo que dice sobre la importancia de esta misión. El 10, Miércoles de Ceniza, el Santo Padre presidirá la solemne celebración eucarística, en la que podrán concelebrar sólo los Misioneros de la Misericordia, y en el que se les dará la misión.

4cssr_conalberto
Los cuatro Misioneros de la misericordia con el P. Alberto Eseverri, Consultor General CSSR

Los Misioneros de la Misericordia son sólo algunos de los sacerdotes que reciben el encargo del Papa de ser testigos privilegiados en sus Iglesias particulares del carácter extraordinario del evento jubilar. Es sólo el Pontífice quien nombra a estos Misioneros y no los Obispos, para encomendarles el mandato de anunciar la belleza de la Misericordia de Dios, y ser confesores humildes y sabios, capaces de gran perdón para quienes se acercan a la Confesión. Estos Misioneros son más de mil y proceden de los cinco continentes, entre los cuales se destacan los procedentes de Birmania, El Líbano, China, Corea del Sur, Tanzania, Emiratos Árabes, Israel, Burundi, Vietnam, Zimbabue, Letonia, Timor Oriental, Indonesia, Tailandia y Egipto. También habrá sacerdotes de rito oriental.

cssr_misericordia_4

Son muy claras las palabras del Santo Padre:
“Durante la Cuaresma de este Año Santo tengo la intención de enviar los Misioneros de la Misericordia. Serán un signo de la solicitud materna de la Iglesia por el Pueblo de Dios, para que entre en profundidad en la riqueza de este misterio tan fundamental para la fe. Serán sacerdotes a los cuales daré la autoridad de perdonar también los pecados que están reservados a la Sede Apostólica, para que se haga evidente la amplitud de su mandato. Serán, sobre todo, signo vivo de cómo el Padre acoge cuantos están en busca de su perdón. Serán misioneros de la misericordia porque serán los artífices ante todos de un encuentro cargado de humanidad, fuente de liberación, rico de responsabilidad, para superar los obstáculos y retomar la vida nueva del Bautismo. Se dejarán conducir en su misión por las palabras del Apóstol: « Dios sometió a todos a la desobediencia, para tener misericordia de todos » (Rm 11,32). Todos entonces, sin excluir a nadie, están llamados a percibir el llamamiento a la misericordia. Los misioneros vivan esta llamada conscientes de poder fijar la mirada sobre Jesús, « sumo sacerdote misericordioso y digno de fe » (Hb 2,17).
Pido a los hermanos Obispos que inviten y acojan estos Misioneros, para que sean ante todo predicadores convincentes de la misericordia. Se organicen en las Diócesis “misiones para el pueblo” de modo que estos Misioneros sean anunciadores de la alegría del perdón. Se les pida celebrar el sacramento de la Reconciliación para los fieles, para que el tiempo de gracia donado en el Año jubilar permita a tantos hijos alejados encontrar el camino de regreso hacia la casa paterna. Los Pastores, especialmente durante el tiempo fuerte de Cuaresma, sean solícitos en el invitar a los fieles a acercarse « al trono de la gracia, a fin de obtener misericordia y alcanzar la gracia » (Hb 4,16).
(Misericordiae Vultus, n. 18)
Bula de Indicción del Jubileo de la Misericordia