22 Ene SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS. DÍA 5
Día 5: Jueves, 22 de enero
Una fe, un bautismo
Versículo del día
Solo hay un Señor, solo una fe, solo un bautismo (Ef 4,5).
Zacarías 14,6-9
Aquel día no habrá luminarias, ni frío, ni hielo. Será un día único, sólo conocido por el Señor, en el que no se distinguirá el día de la noche, pues cuando tendría que anochecer, seguirá habiendo luz.
Aquel día manarán aguas vivas en Jerusalén; la mitad irán hacia el mar Oriental y la otra mitad hacia el mar Occidental; y correrán tanto en verano como en invierno.
Aquel día el Señor reinará sobre toda la tierra, será el único [Dios] y único será también su nombre.
Palabra de Dios.
Salmo 100
Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
acudid con gozo a su presencia.
Sabed que el Señor es Dios:
él nos ha hecho y a él pertenecemos;
somos su pueblo, el rebaño que apacienta.
Cruzad sus puertas dando gracias,
sus atrios con alabanzas;
dadle gracias y bendecid su nombre,
porque el Señor es bueno,
su bondad perdura por siempre,
su fidelidad por generaciones.
Mateo 28,16-20
Los once discípulos fueron, pues, a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Allí encontraron a Jesús y le adoraron, aunque algunos todavía dudaban. Jesús se acercó y les dijo:
— Dios me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a los habitantes de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.
Palabra del Señor.
Reflexión
En Efesios 4,5, el apóstol Pablo subraya que el acto del bautismo solidificala unidad cristiana al marcar la entrada de los individuos en la comunión de la Iglesia, afirmando su compromiso compartido con el mismo Señor. El bautismo crea la identidad colectiva de la Iglesia, ya que somos uno en el cuerpo del Señor. Este sacramento nos recuerda con fuerza que, aunque los miembros procedan de distintos orígenes, su unidad en la fe y el bautismo trasciende toda división. Al centrarse en estos elementos unificadores, la Iglesia puede celebrar su diversidad y, al mismo tiempo, permanecer firmemente unida. Esto nos alienta a dar prioridad a nuestra identidad compartida en Cristo por encima de nuestras diferencias, reforzando el vínculo que une a todos los cristianos.
Una pregunta para reflexionar
¿Qué iniciativas de colaboración pueden emprender nuestras comunidades para celebrar nuestra fe común en Jesucristo y la unidad establecida por el bautismo?
Oración de los fieles
Oremos a Dios Padre, en el nombre de Jesús, de quien procede toda reconciliación.
— Para que quienes ejercen cualquier tipo de autoridad en la Iglesia lo hagan con humildad, siendo dóciles a los designios de Dios. Roguemos al Señor.
— Para que todos los que experimentan en este mundo el sufrimiento y el dolor encuentren siempre en los cristianos el rostro de Cristo que alivia sus cansancios y cura sus heridas. Roguemos al Señor.
— Para que la fe en un único Dios y Señor conforte y llene de esperanza a la Iglesia apostólica armenia, que ha preparado este año los materiales de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Roguemos al Señor.
— Para que en el mundo crezca la paz, la libertad y la justicia, que solo Cristo puede dar, superando las divisiones y las rivalidades entre los pueblos. Roguemos al Señor.
— Para que los que celebramos la eucaristía nos sintamos agradecidos por la llamada de Jesucristo y enviados a anunciar su buena noticia junto con nuestros hermanos cristianos de otras confesiones. Roguemos al Señor.
Escúchanos, Dios y Padre de misericordia, y concédenos vivir siempre reconciliados y en paz contigo, con nosotros mismos y con nuestros hermanos. Te lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración
Espíritu de Dios y Dios verdadero,
que descendiste al río Jordán, y al cenáculo (en Pentecostés);
que nos iluminaste en la fuente santa del bautismo,
hemos pecado contra el cielo y contra ti,
purifícanos de nuevo con tu fuego divino,
como hiciste con los apóstoles con las lenguas de fuego.
Ten piedad de tus criaturas y especialmente de nosotros.
Amén.
San Nerses el Agraciado (adaptado)