25 Ene SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS. DÍA 8
Crecer en Cristo
Versículo del día
Los dones que nos da son para edificar el cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a la madurez, a la medida de la plena estatura de Cristo (cf. Ef 4,13).
Proverbios 9,10-12
El comienzo de la sabiduría
es el respeto del Señor,
conocer al Santo es inteligencia.
Gracias a mí vivirás muchos días,
prolongarás los años de tu vida.
Si eres sabio, te aprovechará el serlo;
si eres cínico, sufrirás las consecuencias.
Palabra de Dios.
Salmo 119,97-104
¡Cuánto amo tu ley!
Sobre ella medito todo el día.
Más sabio que mis rivales me hace tu mandato,
porque él está siempre conmigo.
Soy más docto que todos mis maestros,
porque tus mandamientos medito.
Soy más sensato que los ancianos,
porque guardo tus preceptos.
Aparto mis pies del mal camino
para así respetar tu palabra.
No me desvío de tus decretos,
pues tú mismo me has instruido.
¡Qué dulce a mi paladar es tu palabra,
en mi boca es más dulce que la miel!
Gracias a tus preceptos soy sensato,
por eso odio los senderos falsos.
Juan 17,3-7
Y la vida eterna consiste en que te reconozcan a ti como único Dios verdadero, y a Jesucristo como tu enviado.
Yo he manifestado tu gloria aquí, en este mundo, llevando a cabo la obra que me encomendaste. Ahora, pues, Padre, hónrame en tu presencia con aquella gloria que ya compartía contigo antes que el mundo existiera. Te he dado a conocer a quienes me confiaste sacándolos del mundo. Eran tuyos; tú me los confiaste, y han obedecido tu mensaje. Ahora han comprendido que todo lo que me confiaste es tuyo.
Palabra del Señor.
Reflexión
En Efesios 4,13 el apóstol Pablo resume la visión del cuerpo de Cristo en tres dimensiones: unidad en la fe, madurez en el conocimiento y plenitud en Cristo. La madurez viene a través de un conocimiento cada vez más profundo de Jesucristo. Se trata de un conocimiento que transforma la vida y nos lleva a renovar nuestra mente y a ponerlo en práctica en acciones más que en una mera comprensión intelectual. Nos parecemos cada vez más a él en la medida en que lo conocemos mejor. Para obtener este conocimiento, uno debe estudiar sus enseñanzas y seguirlas con obediencia diariamente. La «plena estatura de Cristo» es la meta de la madurez cristiana. Significa parecerse más a Jesús en todos los sentidos: amar como él ama, servir como él sirve y ser reflejo de su persona. Estamos llamados a evaluar nuestro camino espiritual, buscando la unidad entre nosotros, creciendo en nuestro conocimiento del Hijo de Dios y esforzándonos por alcanzar su plenitud en nosotros.
Una pregunta para reflexionar
¿Cómo estamos creciendo en nuestro conocimiento de Cristo y permitiendo que ese conocimiento modele nuestras acciones, pensamientos y relaciones?
Oración de los fieles
En esta festividad de san Pablo, convertido a Cristo y elegido apóstol suyo, oremos al Señor.
— Para que el papa León junto a nuestros obispos y a los responsables de las otras Iglesias y comunidades eclesiales cristianas guíen nuestros pasos bajo un mismo credo, que nos convierta en testigos de la salvación de la humanidad. Roguemos al Señor.
— Para que el Señor conceda a su Iglesia el don del discernimiento para crecer en la verdadera unidad y así estrechar los lazos de la comunión entre las comunidades cristianas. Roguemos al Señor.
— Para que el Espíritu Santo llene los corazones de todos los cristianos, sea fermento de comunión y conceda a su Iglesia el don de la unidad. Roguemos al Señor.
— Para que, como san Pablo, los cristianos seamos testigos fieles de Jesucristo, y sepamos ser signos e instrumentos de unidad en medio del mundo. Roguemos al Señor.
— Para que el Señor conceda a todas las personas e instituciones que han rezado durante esta Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos en tantos lugares del mundo, salir renovadas en su compromiso de dar testimonio de Cristo y seguir avanzando en la unidad de su Iglesia. Roguemos al Señor.
— Para que los políticos de todo el mundo sepan ejercer la autoridad como servicio, buscando siempre el bien común de todos y cuidando especialmente de las personas más vulnerables. Roguemos al Señor.
— Para que los que celebramos la eucaristía nos sintamos agradecidos por la llamada de Jesucristo y enviados a anunciar su buena noticia junto con nuestros hermanos cristianos de otras confesiones. Roguemos al Señor.
Acoge, Padre bueno, las oraciones de tu pueblo, que celebra la conversión del apóstol san Pablo; te pedimos que sus enseñanzas iluminen siempre a la Iglesia, y a nosotros nos ayude a ser fieles a tu Evangelio. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Oración
Oh, Cristo, verdadera luz del mundo,
haz que mi alma sea digna de ver la luz de tu gloria
con alegría en el día de la llamada definitiva,
y haz que descanse en esperanza
en la casa de los justos
hasta el día de tu venida final.
Ten piedad de tu creación y de mí, gran pecador.
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Ahora y siempre
y por los siglos de los siglos.
Amén.